miércoles, 10 de octubre de 2007
no es coherente ni simpático, pero allá usted.
Hacerte saber que no era mi intención que mi nariz me sangrara, que no estaba en mis planes tropezarme y pasar a llevar a la estúpida de tu mejor amiga, y que aún me siento mal por haber botado el último caramelo al pasto y que se lo comiera un perro, que cuando miento es porque te quiero (mucho... mucho). Imáginate cómo es para mí acordarme de que por mi culpa ya no sonríes cada 11 minutos y medio, que dejaste las discusiones por lesiones y moretones, que las mentirillas blanquísimas que usabas como último recurso ahora se llaman excusas y que "no hacen daño a nadie", que los parlantes de tu computador están llenos de polvo acumulado de hace meses y no piensas limpiarlos, que los lápices que alguna vez fueron ocupados ahora no están porque los perdiste, ¡Es que pierdes todo! y de a poco.. a todos (incluyéndome), que ese maldito "¿Para qué?" se ha convertido en tu frase favorita, que ya te da igual si tienes las manos sucias o si tu calcetín izquierdo tiene un hoyo en el dedo pulgar, o si perdiste la tapa de tu lapicera azul, que describirte no sería una misión imposible ni siquiera para un niño de 5 años. Quiero que sepas que escuchar que el ringtone de tu celular me desespera, que cuando tengo el presentimiento de que algo malo te va a pasar me pongo nerviosa y si te pasara algo definitivamente mi maquillaje a prueba de agua, me dejaría la cara embarrada y asquerosa, y me cuesta asimilar lo dificil que es tomarse un café contigo sin discutir que porqué no me llamaste hoy o porqué ya nunca me dices cuando me pongo pesada ni lo que te molesta de mí, ya ni siquiera podemos hablar del hecho de que el "te quiero" dejó de salir de tu boquita desde hace cúanto.. ¿unos 3 meses?. Que mi inspiración varias veces has sido tú y que lo que ahora escribo, la basura que escribo, es lo único que me permiten mis manos interpretar, porque todo lo demás, todo lo bonito que se me podría ocurrir no puede ir para nadie más que para tí y sólo para tí, dejándome a mí con esto, con nada, sin nada.. ¡Y a tí te da lo mismo!. Que cuando te necesité nunca estuviste y que nunca estarás. Y te da lo mismo. Que me has convertido en una persona que no tiene ni un poco de autocontrol, ni un poquito. Y te doy lo mismo. Que por ti he dado tantas cosas.. pero no te importa. Nada te importa. Creo que si empiezo a tener tu mentalidad, podría deshacerte y rehacerte las veces que quisiera y controlarte, y que sepas que no me importas. Porque tienes que aprender a leer entrelíneas y esto, todo lo que perdiste, no dió otro resultado en mí que darme la valentía para explicarte y hacerte entender que me importas, claro, tanto que por tí regalaría mi peluche de oso defectuoso, ehh.. no, eso sería demasiado. Y te mereces tan poco.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario